Un calendario poco afortunado

Foto: La Liga

Noticias Real Zaragoza

jugar tres jornadas en quince días, algo que no sería noticias si no fuese por como se están desarrollando las semanas. Pues entre el primer y el segundo partido ha habido diez días de descanso, mientras que entre el segundo partido y el tercero hay cinco días, siendo los dos partidos fuera de casa y ambos a una gran distancia de Zaragoza.

El Real Zaragoza empezó su periplo con el calendario el viernes 25 con el partido contra el Oviedo en La Romareda. El equipo de la capital del Ebro consiguió una victoria clave y empezó su preparación para la siguiente jornada. Nueve días después el equipo maño tuvo que viajar hasta Las Palmas para la siguiente jornada. Más de 2000 kilómetros separan a Gran Canaria de Zaragoza, lo que supone un cansancio acumulado en los jugadores del equipo del león. La cosa se complica en el último de los partidos que cierran el periplo de estos quince días.

El sábado el Zaragoza juega contra el Oviedo en el Estadio Ángel Carro. Un desplazamiento de casi setecientos kilómetros cuando no ha pasado ni una semana desde el desplazamiento a Las Palmas. Desde que el domingo 3 de febrero, día en el que el equipo partió a Gran Canaria hasta que el Zaragoza regrese a la ciudad para afrontar su siguiente partido como local habrán pasado siete días en los que los jugadores habrán realizado casi 5900 kilómetros.

jugar tres jornadas en quince días, algo que no sería noticias si no fuese por como se están desarrollando las semanas. Pues entre el primer y el segundo partido ha habido diez días de descanso, mientras que entre el segundo partido y el tercero hay cinco días, siendo los dos partidos fuera de casa y ambos a una gran distancia de Zaragoza.

El Real Zaragoza empezó su periplo con el calendario el viernes 25 con el partido contra el Oviedo en La Romareda. El equipo de la capital del Ebro consiguió una victoria clave y empezó su preparación para la siguiente jornada. Nueve días después el equipo maño tuvo que viajar hasta Las Palmas para la siguiente jornada. Más de 2000 kilómetros separan a Gran Canaria de Zaragoza, lo que supone un cansancio acumulado en los jugadores del equipo del león. La cosa se complica en el último de los partidos que cierran el periplo de estos quince días.

El sábado el Zaragoza juega contra el Oviedo en el Estadio Ángel Carro. Un desplazamiento de casi setecientos kilómetros cuando no ha pasado ni una semana desde el desplazamiento a Las Palmas. Desde que el domingo 3 de febrero, día en el que el equipo partió a Gran Canaria hasta que el Zaragoza regrese a la ciudad para afrontar su siguiente partido como local habrán pasado siete días en los que los jugadores habrán realizado casi 5900 kilómetros.