Duro correctivo para el CB Peñas Huesca

CB Peñas

ESPÍRITU DEPORTIVO. En el segundo partido disputado en tierras melillenses, un Peñas que no terminó de estar cómodo en ningún momento del partido y que veía como no entraban los tiros, cayó con claridad ante el Melilla (91-64), que pone el 2-0 en el casillero.

ESPÍRITU DEPORTIVO. En el segundo partido disputado en tierras melillenses, un Peñas que no terminó de estar cómodo en ningún momento del partido y que veía como no entraban los tiros, cayó con claridad ante el Melilla (91-64), que pone el 2-0 en el casillero.

Ahora la final se traslada a Huesca, al Palacio de los Deportes, que deberá convertirse en el bastión fundamental y puntal de apoyo para que el equipo peñista derribe las torres melillenses. Si alguien puede hacerlo… ese es el Peñas

Comenzaba el partido con un Peñas muy enchufado, y de la mano de Steinarsson y Maldunas protagonizaban un exitoso arranque en el Javier Imbroda de Melilla. 2-10 mandaba Peñas Huesca a los tres minutos de juego. El técnico melillense, Alejandro Alcoba, aguantaba sin solicitar tiempo muerto y Edu Gatell y Almazán protagonizaban la reacción de Melilla dando tranquilidad a los suyos. Daniel Bordignon, por parte peñista, entraba en este juego de pívots y mantenía la ventaja oscense en torno a los seis puntos. Pero los locales ya estaban my metidos en el partido y conseguían igualar el marcador a 14 tras un parcial de 6-0. Seguía el intercambio de canastas con otra de Bordignon a la que constestaba Asier Zengotitabengoa, que dejaba en empate el electrónico 16-16 al final de primer cuarto.

El arranque del segundo periodo estuvo caracterizado por la igualdad y por la facilidad anotadora de ambos conjuntos. Melilla conseguía ponerse por delante en el luminoso, tras canasta de Zengotitabengoa, pero respondía Peñas con Jorge Lafuente anotando el primer triple de su equipo (18-19). Empezaba así un intercambio de golpes, con varios triples por ambos bandos: Anotaba Christian Díaz, para los oscenses, y respondía Sanz, para Melilla. En poco más  de tres minutos, 10 puntos por bando para situar el marcados empate a 26.

Seguía el intercambio con igualada a 28 y allí encadenó Melilla cuatro triples casi consecutivos, con hasta cuatro triples prácticamente consecutivos de Suka, Franch y Brandon Edwards, lo que obligaba a los peñistas a un sobre-esfuerzo para evitar que los locales se escapasen en el marcador (36-31, a 3:24 del descanso). Y eso que bastantes de ellos o estaban defendidos y se lanzaron de tan lejos que no parecían amenaza. Pero al final no pudo ser y otros dos triples, uno de Franch y otro de Suka-Umu, más alguna canasta elevaban la renta hasta los catorce puntos (48-34) al descanso. Peñas estaba tocado.

El paso por vestuarios supuso un bálsamo para el equipo peñista que sabía que debía salir intenso para que no se escapase el partido y así protagonizó un buen arranque de tercer cuarto: 4-10 en poco más de tres minutos (52-44) que hizo que Alejandro Alcoba tuviera que parar el partido a 6,26 del final del cuarto para cortar la reacción oscense. Y los melillenses subieron el tono defensivo, más si cabe, y desde la defensa, recuperaron su fluidez en el ataque, mientras Peñas Huesca intentaba apretar en defensa pero seguía teniendo problemas para superar la zona local y sólo conseguía encestar algunos tiros desde más allá de la línea de 6,75, lo que llevó a un final de cuarto con 69-53.

Peñas lo intentaba de todas las maneras, pero veía con desesperación como el aro escupía todos los lanzamientos. Melilla seguía pletórico en el lanzamiento, lo que le permitía seguir ensanchando la diferencia. Incluso Eduardo Hernández-Sonseca, anotaba dos triples seguidos que ponía ya los 25 puntos de diferencia. El Peñas, siguió intentandolo pero no era el día. Terminaba el encuentro con 91-64 y un duro castigo para Peñas, que ahora debe recuperarse físicamente y, sobre todo, mentalmente de este periplo por tierras norteafricanas.

Si alguien puede hacer la machada, es el Peñas, de la mano de unos jugadores que han demostrado su grandeza, coraje y corazón a lo largo de esta temporada, de el gran capitán Quim Costa y su cuerpo técnico, toda una garantía y un lujo, y sobre todo, de la mano de la afición oscense, que ya sabe lo que es la ACB, y que debe llevar en volandas a los suyos para seguir soñando y creciendo.

Fuente: Prensa CB Peñas Huesca
Foto: Nuria Rioja - Melilla Baloncesto

Fotos | Real Zaragoza - Almería